El crecimiento de la española se ha estabilizado en el 2.6% durante el último trimestre de 2004, con lo que el conjunto del año se cerrará con un crecimiento similar. Según el Boletín de Situación Económica del cuarto trimestre, elaborado por las Cámaras, la fortaleza de la demanda interna y la construcción han sido los motores, mientras que el sector exterior mantiene su aportación negativa al crecimiento.
Durante el último trimestre del año la creación de empleo y los bajos tipos de interés continúan ejerciendo de estímulo al consumo de los hogares, pero la inversión, en línea con lo ocurrido en el tercer trimestre, la que ha conseguido un avance más significativo.
Por su parte, la aportación negativa al crecimiento de la demanda externa se mantiene. La apreciación del tipo de cambio dólar-euro y el diferencial de inflación con respecto a la zona euro afecta negativamente a la competitividad de los productos españoles en el extranjero.
La industria mejora.
Por sectores, la industria se ha revitalizado y ha experimentado un avance impulsado por la mejora de los bienes de equipo. La construcción ha mantenido la moderada tendencia de ralentización, aunque conseguirá crecimientos superiores a la media. Finalmente, los serivicios también han experimentado una cierta moderación de la actividad, derivada de un comportamiento del comercio ligeramente más débil de lo esperado.
Las cifras de paro indican que 2004 se cerró con la creación de cerca de 400.000 empleos, dato que podría moderarse en 2005 si se confirma la ligera suavización de la actividad. Durante el año que empieza podrían crearse 300.000 nuevos puestos de trabajo.
En 2004, los resultados de las empresas han continuado siendo positivos, la actividad productiva ha mostrado un crecimiento estable y el diferencial entre rentabilidad y coste de la financiación evoluciona favorablemente. Las empresas españolas están en una situación positiva para aumentar, en los próximos meses, su productividad y competitividad a través de nuevas inversiones.
Las Cámaras indican que, dada la continua aportación negativa del sector exterior, sería necesario acometer las reformas necesarias que permitan mejoras en la competitividad estructural, la cual depende, entre otros factores, de la innovación, de la introducción de las nuevas tecnologías en las empresas y de la mayor especialización en productos de calidad media-alta.
Internacional.
La economía mundial ha cerrado el año 2004 con un crecimiento importante cercano al 5% a pesar de los elevados precios del crudo, los desequilibrios de EEUU y de la inestabilidad geopolítica. Ante la persistencia de las incertidumbres anteriores, las perspectivas indican que 2005 será un año con un menor crecimiento, en torno al 4%.
Por su parte, la economía de la zona euro, aunque ha logrado tasas de crecimiento más altas que en 2003, continúa mostrando un crecimiento inferior al 2%. No obstante, se ha producido una recuperación de la demanda interna derivada de una aceleración de las tasas de inversión de las empresas. El mantenimiento de esta tendencia en 2005, junto con una recuperación del consumo de los hogares podrían favoreces que 2005 se cierre con un crecimiento del 2%.
martes, 1 de junio de 2010
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